Recordatorio: Narcoestado y el desarme civil por Gustavo Rubio

Publicado por lugerp08, Enero 20, 2024, 01:16:38 PM

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Recordatorio: Narcoestado y el desarme civil
por Gustavo Rubio

La irrupción de Milei y la Libertad avanza en el mundo político causó un terremoto que movió cimientos colectivistas que parecían intocables hasta el momento. Con el mega DNU y la Ley Bases, se revivieron ideas y conceptos que habíamos perdido a lo largo de la historia y nos alejaron del camino pensado cuando se formó nuestro país.

En este período de reacciones políticas, nunca es tarde para recordar algunos conceptos básicos para analizar y replantearnos el futuro corrigiendo las políticas que se han llevado a cabo por gobierno de corte socialistas.

Más de 56 millones de personas perdieron la vida debido al desarme civil en el siglo XX. Disidentes en la URSS y Cuba, judíos y otros en Alemania, la clase media en Camboya, cristianos en Uganda y opositores en China fueron despojados de sus armas por el régimen de turno, quedando a merced del entramado de poder, dejando su condición de ciudadano indefensa.

El gradualismo en el desarme civil varió según el lugar y la época, pero en todos los casos refleja el mismo concepto: según el gobierno, el individuo no está capacitado para defenderse, y el Estado debe encargarse. La excusa del "bien mayor" o "bienestar general" se utiliza para justificar un avasallamiento del individuo, otorgando al gobierno un poder mayor sin cuestionamientos, olvidando el peligro que esto conlleva.

El desarme civil responde a intenciones turbias disfrazadas de medidas arbitrarias de protección que esconden la vulneración de derechos individuales, falta de idoneidad de los políticos para resolver problemas y el facilismo totalitario de lo políticamente correcto. Es así que se ha llegado al extremo de plantear al objeto "arma" como culpable voluntario de los hechos de violencia todos, dejando de lado el factor principal y único que es el factor humano.

Frente a esta noción falaz y marketinera de que "si tenés un arma, tenés un problema", el desarmista esgrime una serie de argumentos basados en datos y estadísticas poco claras. Estos, al ser tomados por periodistas poco preparados en el tema y repetidos en campañas con tintes cool, suenan sólidos. Sin embargo, nada más alejado de la realidad.

Con el desarme civil se busca "la disminución del uso y proliferación de armas de fuego y municiones". Les falta aclarar que esa premisa es limitada en su alcance, ya que las personas afectadas son las que obedecen las leyes y son víctimas indefensas de criminales y gobiernos totalitarios, como el caso de la Venezuela de Maduro. A lo largo de la historia, el mercado negro se ha nutrido de posturas prohibitivas, demostrando que una "intención legislada" se convierte en un mal social terrible.
Con el desarme civil se busca "la reducción de accidentes y hechos de violencia ocasionados por el acceso y uso de armas de fuego". Implícitamente, se menosprecian otros accidentes y hechos de violencia. Esta premisa ataca al objeto y deja de lado el factor humano. Una persona educada y responsable no representa un peligro con un arma de fuego. Además, sobran ejemplos de violencia con otras herramientas, como el alcohol y los fósforos, que no son abordados por el desarmista.
Con el desarme civil se busca "la sensibilización acerca de los riesgos de la tenencia y uso de armas". Esta premisa podría aplicarse a cualquier cosa, desde una bicicleta hasta maquinaria pesada, evidenciando una falla en la formación personal que debería promoverse desde la educación.
Con el desarme civil se busca "la promoción de una cultura de no violencia y resolución pacífica de conflictos que desaliente la tenencia y uso de armas de fuego". Ejemplos como Suiza, Canadá e Islandia contradicen esta premisa, ya que sociedades con altas tasas de armas per cápita pueden ser pacíficas. Por otro lado, el desarme civil en Inglaterra ha llevado a un aumento de crímenes violentos. Estigmatizar a la persona que tiene un arma de fuego como violenta es simplista y evade la responsabilidad del gobierno ante los problemas de delincuencia.
"Tener un arma es un privilegio y no un derecho, porque desde el origen de la historia, las armas fueron inventadas por el hombre para matar". Esta afirmación desestima el derecho fundamental de elegir tener un arma y simplifica la historia de las armas. La legítima defensa, el deporte y la protección de artículos históricos son derechos, no privilegios.
"Las armas deben estar únicamente en poder de los efectivos de las fuerzas de seguridad". Esta premisa plantea preguntas sobre la preparación de las fuerzas en comparación con los legítimos usuarios y la posibilidad de que las fuerzas sean utilizadas contra quienes deben proteger. La historia ha demostrado que estas posturas pueden llevar a situaciones peligrosas, desde grupos de tareas clandestinos hasta entrenamientos deficientes en las fuerzas de seguridad.
Sin duda, hay muchos otros argumentos desarmistas, pero en general, se enfocan en estos puntos. Los últimos tres son particularmente peligrosos, ya que atentan contra la libertad individual, estigmatizan a un grupo de la sociedad y conciben al estado como un todo irrefutable y paternalista, socavando las bases de una sociedad democrática y republicana y allanando el paso a sociedades policiales y totalitarias.

Si observamos lo sucedido en Venezuela, donde la sociedad fue desarmada y solo las fuerzas de seguridad y milicias bolivarianas tienen acceso a armas, vemos que el desarme civil siempre favorece a los políticos en el poder y a los criminales. Esto subraya la importancia de no caer en la trampa del desarme civil y mantener el derecho fundamental de la sociedad a defenderse y preservar la libertad individual.

Esta excusa también sirve para encubrir errores fundamentales de políticas mal diseñadas y proteger a sus ideólogos. El crimen y los delitos son etiquetados como "inseguridad", un concepto subjetivo que se utiliza para justificar políticas de desarme civil. Sin embargo, estas políticas, respaldadas por ONGs turbias como la RAD, INECIP, APP, etc carecen de datos concretos y se basan en argumentos vagos como "hay estudios que dicen..." o "según los investigadores...". Esto desplaza la responsabilidad de los individuos a las armas de fuego, convirtiendo al desarme civil en una herramienta fácil pero peligrosa.

Las consecuencias del desarme civil van más allá de una simple lavada de manos gubernamental o búsqueda de poder. Fundamentalmente, el desarme civil consolida el narcoestado. En lugares como la provincia de Santa Fe (vivido en carne propia por el desarmista ahora gobernador Pullaro), la violencia y la corrupción han aumentado a raíz de la connivencia político-policial con los carteles de drogas. Las medidas tomadas por los políticos han recaído en el desarme civil, afectando a la parte legal y visible de la sociedad.

Debido a esto, la sociedad se ve privada de la opción de autodefenderse, quedando indefensa en los dos sentidos. Dependiendo exclusivamente de fuerzas de seguridad corruptas, la sociedad enfrenta un aumento de la inseguridad. El desarmado ciudadano se convierte en una fuente fácil de recursos para criminales, contribuyendo así a la consolidación del narcoestado.

El desarme civil, presente en Santa Fe y el conurbano al mejor estilo México, crea un ambiente propicio para el sostenimiento del narcotráfico. Observando la tendencia del desarme civil, es necesario sumar las víctimas de crímenes relacionados con el narcotráfico a los millones de muertos en manos del estado en el siglo XX. Al final del día, el desarmista es el mejor aliado del narco.

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Saludos

Mario